Cómo
se
maneja un tren en Analógico
Control
de
trenes Marklin H0 mediante analógico - corriente alterna
para
sistema 3 carriles convencional
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Control
de
trenes Marklin H0 mediante analógico - corriente alterna
para
sistema 3 carriles convencional
Conexiones eléctricas
Poner el
tren en la vía
Se pone el tren
encima de los raíles.
No
es
necesario que el transformador esté desenchufado, pero
sí es muy recomendable que la velocidad seleccionada en
el mando
del regulador esté a cero, para que no haya electricidad
en la
vía. Así evitaremos chispas y/o que el tren
arranque
intempestivamente a medio encarrilar, o sin terminar de poner
los
vagones.
En
los
comercios especializados venden encarriladores, que son como
unos toboganes en forma de embudo con un poco de pendiente que
ayudan a
poner los vagones sobre los raíles, pero con un poco de
experiencia dejan de hacer falta; los veteranos no los suelen
usar.
Conviene
poner
el tren sobre los raíles en un tramo recto, porque en un
tramo curvo los enganches entre los vagones trabajan peor, y
suele
hacerse necesario arrastrar el tren hasta la recta mas
próxima,
o ayudar con el dedo orientando los enganches. Eso no hace falta
si
pones el tren sobre la vía en un tramo recto.
Es
importante fijarse detalladamente en que todas las ruedas
estén sobre los railes y los vagones enganchados antes de
probar
a arrancar el tren.
Dar corriente
Al empezar a dar
corriente a la vía con el regulador hay que estar atento
a tres
cosas:
- En
qué sentido comienza a moverse la locomotora, por si
hay que
corregirlo.
- Que no
se
queden vagones desenganchados.
- Escuchar
buscando
detectar en algún eje el sonido característico
que produciría algún eje mal encarrilado al
avanzar
golpeando
contra las traviesas; suena como «PRRRRRRRRT».
Aunque es
habitual que un tren con un eje (o varios) descarrilado/s
pueda
avanzar varios metros sin sufrir un accidente, no es habitual
que
esos ejes descarrilados
se
auto-encarrilen solos; al revés, lo normal es que el
descarrilamiento tienda a empeorar. Si el tren avanza con
algún
eje descarrilado hasta alcanzar un cruce o un desvío,
previsiblemente ocurrirá una de las dos cosas al pasar
por encima:
- Una
"catástrofe ferroviaria" a escala, que
obligará a cortar
la corriente y volver a poner parte del tren sobre la
vía.
- Que
el
eje descarrilado se encarrile él solo al pasar por el
desvío.
Lo aconsejable
es
parar el tren y encarrilar el eje que falta. Los muy veteranos
en
ocasiones encarrilan ejes descarrilados sin necesitar parar el
tren,
pero no recomiendo probar a hacerlo así a los más
nuevos.
De todas maneras, hay que tener en cuenta que el vehículo
con
uno o varios ejes descarrilados circula fuera del gálibo,
y
puede colisionar con otros trenes, y/o estructuras de
decoración
de la maqueta, como la boca de un túnel, postes de la
catenaria,
o edificios en proximidad.
No es habitual que el circular descarrilado provoque
daños al
propio vehículo, salvo que acabe en precipitación
desde
la maqueta al suelo, o al algún leve defecto en la
pintura o la
pérdida de algún accesorio de detalle, como los
topes,
asideros, claxons, etc tras años de muchos
descarrilamientos en los vehículos mas veteranos. (Bueno;
también dependerá de lo manazas que sea usted,
dicho sea
con todo respeto).
Si el descarrilamiento provoca un cortocircuito,
la
seguridad del transformador quitará la corriente del
circuito, todos los trenes se pararan, y no
devolverá la
alimentación eléctrica hasta que se solucione la
causa
del cortocircuito (puede tardar hasta 1 minuto en reponerse). Un
relé térmico protege el transformador de
cortocircuitos y
sobrecargas. Al activarse, todas las locomotoras quedan paradas,
dejan
de funcionar los artículos electromagnéticos
(desvíos, semáforos) que pudiera tener conectados,
y se
apagan todas las luces conectadas.
Vamos
moviendo
lentamente el mando del regulador desde 0 hacia la derecha;
normalmente
hasta la marca de los 50; no suele seleccionarse más de
100
(salvo que tenga usted menos de 11 años; a los
niños les
suele gustar guiar los trenes a la máxima velocidad
posible,
acción que desagrada a los veteranos por
antiestética e
irreal).
El tren
empezará a moverse.
- Girar
el
mando hacia la derecha: la locomotora acelera.
- Girar
el
mando hacia la izquierda: La locomotora aminora.
- Girar
el
mando hacia la izquierda hasta la posición 0: La
locomotora
se detiene.
- Si se
gira
el mando más hacia la izquierda rebasando la
posición 0 (hacerlo
sólo breves instantes) se cambia el sentido de la
locomotora. En
locomotoras con electrónica no se percibe nada
especial. En
locomotoras antiguas, con relé mecánico, se
aprecia que
los faros lucen fuertemente y suena un zumbido al hacer
esto. En
ocasiones avanzan unos pocos centímetros.
Si
la
vía o las ruedas están muy sucias, el tren se
puede parar
repentinamente cada pocos instantes; hasta que lo toquemos
levemente
con el dedo; esta situación se alivia seleccionando una
velocidad mayor, con lo que la inercia juega a nuestro favor,
permitiendo que el tren se salte pequeñas interrupciones
del
suministro eléctrico. Es habitual que en circuitos que no
se han
usado por un tiempo, y tienen suciedad acumulada en las
vías, a
las pocas vueltas mejoren su comportamiento notoriamente, aunque
no del
todo. La limpieza "queda pendiente".
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