Limitaciones
del analógico convencional para el control
de
trenes Marklin H0
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Limitaciones
del analógico convencional para el control
de
trenes Marklin H0

Es un sistema eficiente que ha funcionado durante muchos años, y
sigue funcionando, pero:
- NO es
capaz de manejar las funciones extra de las máquinas digitales,
tales como el sonido, encender y apagar faros en sentido de la marcha,
desenganche a distancia en cualquier punto de la maqueta
(analógico: sólo sobre la vía de desenganche),
encender o apagar el fumígeno, etc.
- Para poder
mover varias locomotoras exige instalar bloqueo con cantones, aislando
sectores sucesivos del circuito. Si además queremos que los
trenes puedan circular en dos sentidos, empieza a hacerse complejo.
Estos bloqueos, una vez hechos, son fijos; hay que reformar para
modificarlos.
- Los faros
lucen con diferente intensidad según la velocidad que imprimimos
a cada tren, desde apagado en trenes parados, por ejemplo ante un
semáforo, hasta muy brillante cuando corren mucho.
- Con la
misma electricidad unas máquinas corren mucho y otras menos, y
no se puede regular.
- En los
semáforos y estaciones gobernados por cantones, los trenes paran
y arrancan bruscamente.
- Para
cambiar de marcha se emplea un pulso de sobretensión, que en
máquinas antiguas con relé inversor hace que se desplacen
unos centímetros, con un ruido y un brillo de las luces de los
faros antiestético (aunque práctico). No es así en
locomotoras más modernas con el sentido de marcha gobernado
electrónicamente, que no se nota.
